Guía para Principiantes a los Gráficos de Barra – Teoría

Continuando con la nueva serie de artículos que enfoca técnicas básicas de visualización de información aplicadas al diseño de gráficos en esta oportunidad daremos un recorrido elemental a los elementos teóricos que sustentan la creación de gráficos de barra, respondiendo a preguntas como: ¿Qué son? ¿Qué ventajas y desventajas exhibe su correcto uso? ¿Cuando y por qué emplearlos?.

En una próxima edición nos enfocaremos en detallar paso a paso como crear este tipo de gráficos desde MS Excel 2007, una de las herramientas de graficación de más amplia difusión en la actualidad, respondiendo entonces a otra pregunta frecuente: ¿Cómo crearlos?.

Les recordamos que en anteriores ediciones estuvimos trabajando bajo el mismo enfoque teórico y práctico con otra forma de representación gráfica de datos cuantitativos, los gráficos de columna (Teoría y Práctica en MS Excel), material que puede resultarles de amplia utilidad si desean dar continuidad a la lectura de esta serie.

Nota Editorial:

Es importante destacarles que si bien la serie de artículos está diseñada para divulgar algunos principios y técnicas básicas requiere el manejo de algunos conceptos fundamentales de visualización de información que con anterioridad hemos publicado en nuestro portal, por lo que les recomendamos ampliamente su lectura: Introducción a los GráficosSistema de Coordenadas CartesianasGráficos: Data Cuantitativa y Data Categórica.

No olviden que también existe también mucho material de referencia adicional que pueden explorar directamente en nuestro Archivo de Publicaciones en las secciones de Gráficos y Visualización de Información.

¡Esperamos que este material les resulte de amplia utilidad!

¿Qué es un gráfico de barras?

Los gráficos de barras resultan en conjunto con los gráficos de columna una de las técnicas de graficación de más amplia difusión con frecuencia empleada para representar información de carácter nominal, de intervalo y ordinal.

Los gráficos de barras son una forma de representación visual de un grupo de datos que son mostrados como un conjunto de barras horizontales, considerando siempre que el tamaño de las barras es proporcional a la magnitud del dato que representan. De esta manera la sumatoria de las longitudes de cada barra resulta el 100% de los datos que integran el grupo representado.

Al igual que sus hermanos más cercanos, los gráficos de columna, en su forma más extendida y útil responden a una relación espacial bidimensional referenciada en el plano cartesiano, exhibiendo una o más series de datos y sus respectivas magnitudes.

En este tipo de gráficos también es muy sencillo identificar las escalas categóricas y cuantitativas dado que por lo general encontraremos la escala cualitativa asociada al eje Y o de las abscisas conforme la escala cuantitativa se encuentra asociada al eje X o de las ordenadas, de forma inversa a lo habitual en un gráfico de columnas.

¿Qué ventajas y desventajas exhibe el uso de gráficos de barras?

En este particular nuevamente surgen paralelismos y similitudes con los gráficos de columna.

Al igual que estos los gráficos de barra nos permiten de forma muy precisa el reconocimiento visual de patrones y tendencias, sustentados en nuestra capacidad de detectar cambios en la longitud de una forma, por lo que también resultan excelentes herramientas para visualizar comparaciones entre las magnitudes de los datos que representan, facilitando al observador el proceso de búsqueda de similitudes o contrastes.

Una diferencia importante que exhiben los gráficos de barra con respecto a los gráficos de columna es que su uso solo es recomendado para detectar cambios de magnitudes entre agrupaciones de datos, por lo que en consecuencia no es considerado válido representar series de tiempo a través de gráficos de barra, lo que si podemos hacer con gráficos de columna.

A este respecto coincidimos con la línea de pensamiento de autores como Stephen Few (Time on the Horizon) quien considera que la forma natural de representar el tiempo es horizontal, de izquierda a derecha (para aquellos cuyos idiomas se escribe de izquierda a derecha), dado que representa una convención fácil de comprender por todos. Esta forma de representar el tiempo garantiza que los incrementos o descensos de los valores se muestren en relación con una escala vertical (a lo largo del eje Y o de las ordenadas) de una manera muy sencilla y natural de interpretar. Por sus características los gráficos de barra no nos permiten representar el tiempo de forma horizontal por lo que no se recomienda su empleo para ilustrar series de tiempo.

Una desventaja que exhibe su uso es que la comprensión de los datos representados puede tornarse difícil si se usan demasiados conjuntos de datos a comparar; mientras más conjuntos de datos estén representados en un gráfico de barras más complicada puede tornarse al lector su eficaz interpretación. Por lo general recomendamos que cuando se tengan más de tres conjuntos de datos se considere evaluar otra forma más efectiva de representar los datos.

Al igual que en casos anteriores también es deseable que se empleen solo en dos dimensiones (2-D). Su efectividad se sustenta en este particular: los seres humanos somos excelentes para reconocer cambios en las longitudes de una forma en dos dimensiones, habilidad que desmejora considerablemente cuando se trata de reconocer estos mismos cambios en tres dimensiones (3-D). Por ello si bien es posible encontrar y diseñar representaciones tridimensionales de gráficos de columnas que referencian de igual forma al sistema cartesiano,numerosos autores y expertos en la materia coinciden en no recomendar su uso puesto que sacrifican una funcionalidad clave: facilitar la comparación de las magnitudes de los datos que representan.

¿Cuando y por qué emplearlos?

Tal como mencionamos en nuestro punto anterior, la principal ventaja que podemos explotar de los gráficos de barra radica en nuestra capacidad de detectar fácilmente los cambios de longitudes de formas en dos dimensiones (2-D) por lo que resultan excelentes e intuitivas herramientas para representar relaciones de comparación y orden entre grupos de datos.

Veamos a continuación un conjunto de ejemplos del uso de gráficos de barras para representar las más frecuentes y útiles relaciones de comparación y orden en las que pueden ser empleados, utilizando solo un conjunto de datos:

  • Comparaciones nominales: comparaciones simples entre las divisiones categóricas de una o más mediciones sin un orden en particular. Un ejemplo de este particular lo puedes apreciar en la Figura 1 donde hemos graficado la cantidad de ventas realizadas por país de una empresa ficticia durante el año 2009, sin dar un orden especial a los datos; en esta oportunidad nuestra escala categórica es nominal (países) y está asociada al eje Y o de las ordenadas conforme nuestra escala cuantitativa (cantidad de ventas) está asociada al eje X o de las abscisas.

Figura 1: Ejemplo de gráfico de barras empleado para representar comparaciones nominales.

  • Relaciones de parte a todo: son subdivisiones individuales categóricas como relación de parte a todo de un conjunto de datos; en otras palabras si sumamos la participación de cada subdivisión obtendremos el 100% del total que integra el conjunto. Un ejemplo de este particular lo puedes apreciar en la Figura 2 donde hemos graficado el porcentaje de ventas realizadas por país de una empresa ficticia durante el año 2009, sin dar un orden especial a los datos; tal como en el caso de la Figura 1 nuestra escala categórica es nominal (países) y está asociada al eje Y o de las ordenadas conforme nuestra escala cuantitativa (cantidad de ventas) está asociada al eje X o de las abscisas.

Figura 2: Ejemplo de gráfico de barras empleado para representar relaciones parte a todo.

  • Relaciones de orden (Ranking): son subdivisiones categóricas de un conjunto de datos intencionalmente ordenados por su magnitud, bien sea de forma ascendente o descendente. Un ejemplo de este particular puede ser apreciado en la Figura 3 donde graficamos la cantidad de ventas realizadas por país de una empresa ficticia durante el año 2009, esta vez dando un orden especial a los datos: orden descendente. Nuestra escala categórica continua siendo nominal (países) al tiempo que sigue estando asociada al eje Y o de las ordenadas conforme nuestra escala cuantitativa (cantidad de ventas) esta asociada al eje X o de las abscisas.

Figura 3: Ejemplo de gráfico de barras empleado para representar relaciones de orden.

  • Desviaciones: son subdivisiones categóricas de un conjunto de datos comparados con una medición de referencia y expresados como razón de estas diferencia. Un ejemplo de este particular lo pueden apreciar en la Figura 4 donde graficamos que tanto se desvían las ventas realizadas por país durante el año 2009 para esta compañía ficticia con respecto a la media de ventas realizadas por estos países durante este mismo año (7595 ventas). Una vez más nuestra escala categórica continua siendo nominal (países) al tiempo que sigue estando asociada al eje Y o de las ordenadas conforme nuestra escala cuantitativa (cantidad de ventas) esta asociada al eje X o de las abscisas.

Figura 4: Ejemplo de gráfico de barras empleado para representar desviaciones.

  • Frecuencias de Distribución: son la cuenta de elementos de un conjunto de datos que cumplen un criterio establecido por una serie de  subdivisiones categóricas o intervalos de un rango cuantitativo. Por ejemplo la Figura 5 es un gráfico de barras aplicado a la representación de frecuencias de distribución, donde se aprecia que cantidad de países han alcanzado determinados volúmenes de ventas de acuerdo a un intervalo determinado (en este caso intencionalmente dividimos el grupo de 20 países en 6 grupos partiendo de conocer el mínimo de ventas, el máximo de ventas, calcular la diferencia entre ambas mediciones y dividir este resultado entre seis para crear rangos cuantitativos equidistantes).En esta oportunidad nuestra escala categórica es de intervalo dado que surge como resultado de transformar un eje cuantitativo (volumen de ventas) en cualitativo al asignar etiquetas a rangos de datos en específico (nuestros intervalos). Esta escala categórica de intervalo continua estando asociada al eje Y o de las ordenadas conforme nuestra escala cuantitativa (cantidad de países)  esta asociada al eje X o de las abscisas.

Figura 5: Ejemplo de gráfico de barras empleado para representar frecuencias de distribución.

Tal como destacamos en nuestra anterior edición los cinco casos anteriormente descritos resultan por demás las más frecuentes y útiles relaciones analíticas de orden y comparación en donde podemos emplear gráficos de barra en nuestro día a día; por sus características resultan formas sencillas de interpretar por aquellos a quienes comunicamos nuestro mensaje.

Es útil destacar que los gráficos de barra también bien pueden ser empleados para expresar otros tipos de relaciones analíticas entre los datos. Por ejemplo es posible que ante dos o más conjuntos de datos se decida apilarlos para crear nuevas relaciones analíticas como comparaciones nominales apiladas, frecuencias de distribución apiladas, etc. Nuevamente destacamos que desde nuestro punto de vista escasa vez hemos conseguido alguna utilidad válida en apilar datos, técnica que por demás con frecuencia resulta confusa de interpretar por distorsionar el mensaje que podemos transmitir de formas más sencillas.

En nuestra próxima entrega veremos paso a paso como crear gráficos de barra desde MS Excel® 2007.

Saludos y éxito,

El Equipo EXCELLENTIAS.COM

Fuentes de Referencia:

Few, S. , Eenie, Meenie, Minie, Moe: Selecting the Right Graph for Your Message, Perceptual Edge, September, 2004.

Imagen de Referencia:

Flickr – Lines and Loneliness – Cargado el 13 de enero del 2008 por svenwerk.

Miembro fundador del Equipo EXCELLENTIAS.COM, Daniel es un apasionado emprendedor que busca innovar en el uso de MS Excel aplicado a la visualización de información y el empleo o desarrollo de nuevas herramientas que potencien la cognición humana. ¿Quieres conocer más de Daniel? ¡Síguelo en su Twitter (@d_cedeno ), síguelo en Google+ (Daniel Cedeño Urbina ) o envíale un correo electrónico (dcedeno@excellentias.com)!

3 Responses to “Guía para Principiantes a los Gráficos de Barra – Teoría”

  1. [...] nuestro artículo anterior (Gráficos de Barras – Teoría) estuvimos describiendo un conjunto de principios básicos a considerar al momento de crear un [...]

  2. Valeria says:

    Al igual que estos los gráficos de barra nos permiten de forma muy precisa el reconocimiento visual de patrones y tendencias, sustentados en nuestra capacidad de detectar cambios en la longitud de una forma, por lo que también resultan excelentes herramientas para visualizar comparaciones entre las magnitudes de los datos que representan, facilitando al observador el proceso de búsqueda de similitudes o contrastes.

    Espero que te sirva!!

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